lunes, 21 de diciembre de 2009

CITA EN TRES SEMANAS


Confía en el tiempo,que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.


Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces,

su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.

Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.


Jueves 17 de diciembre de 2009


- ¿Jaime? Pase usted

- Si Doctor, gracias

- ¿Cuánto tiempo llevamos desde el percance? (como si uno llevara al tiempo)

- Mes y medio Doctor, fue a principios de octubre.

- Muy bien, a ver, ¿cómo vamos?

El consultorio del Dr. Rojas se asemeja a la trastienda de un local expendedor de regalos de temporada: tarjetas, moños, papel celofán, buenos deseos que se maquilan a destajo. Sin embargo, existe una agenda llena y muchos expedientes que gestionar. A veces la dinámica festiva no alcanza a opacar la larga lista de pendientes que uno debe solventar.

- Sería bueno utilizar una tobillera de vez en cuando, eliminar caminatas prolongadas o estar mucho tiempo de pie. ¿hay dolor?

- Si Doctor, por las noches, pero al siguiente día parece que todo mejora. (como todo en mi vida)

Remedios conocidos, recomendaciones varias, descansos; controles paradójicos, movilidad hasta cierto punto inmóvil. Noches de dolor y cansancio seguidas por amaneceres que dan esperanza.

- Aplicaremos un gel, la evolución es favorable, pero es fundamental bajar de peso. (por supuesto, la primera uva en los doce deseos)

- Si Doctor.

- Tomar estas pastillas sólo en caso de dolor.

- Si Doctor. (obediente que es uno)

Durante este año me atendieron muchos más médicos que en toda mi existencia, esa que por poco era inexistente.

- Por favor pase a recepción y pida una cita en tres o cuatro semanas.

- De acuerdo Doctor, gracias por todo y feliz año. (la costumbre, pues)

Eso de programar la vida y medirla en semanas, meses, años, siempre es propicio en las determinaciones unilaterales. El día a día, sin embargo, es lo que valida y convalida cada uno de los buenos deseos y propósitos efectistas de estas fechas tan mediáticamente construidas.

- Señorita. (seño, mejor)

- Si, dígame

- Necesito una cita con el Dr. Rojas para el 7 de enero.

- El Dr. Rojas dejará de laborar con nosotros a partir del próximo año, pero puede atenderle otro médico. (todos son necesarios, nadie es indispensable)

- Está bien señorita. Gracias.

Me doy cuenta que las citas para el próximo año ya se están programando, que visualizamos muchos y muy variados escenarios para la reconstrucción, para lo ordinario y lo extraordinario; sin saber que, a veces, algunos personajes tan fundamentales como incidentales ya no estarán para atender el llamado.

Sería aún más efectivo desear un mejor día a día, un recuento cotidiano, una nueva vida de ritmos circadianos, de efectos prolongados, de tratamientos cautelares, de francas mejorías.

Para todos ustedes compañeros y amigos, una mejor vida cotidiana, maravillosos trescientos sesenta y cinco días, nuevecitos todos, aunque los transportemos en envases anuales espectaculares.

Nos vemos, tenemos cita en tres semanas.

Buen fin de año.


martes, 8 de diciembre de 2009

DIA DEL ADMINISTRADOR




En sesión solemne al inaugurar el X Congreso Nacional de Administración el 8 de diciembre de 1980, el Sr. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos Lic. José López Portillo, declaro que ese día se instituía en toda la Republica Mexicana como: “Día del Administrador”



En la primavera de 1991 había gastado ya 16 años de mi vida (la vida se gasta o se invierte, pocas veces se tiene con certeza) cursaba el bachillerato en el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Oriente. La UNAM se convertía desde entonces en mi Alma Mater.

Debo confesar que mis horarios de escuela incluían una larga sesión en las canchas de básquetbol, una que otra visita al salón de clases, charlas en las añejas jardineras con mis amigas y amigos, pero también una cotidiana estadía en la biblioteca, siempre para tramitar un préstamo a domicilio.

Disfrutaba el juego tanto como unas pocas clases, recuerdo sobre todo la del maestro Román García Paz (quizá la única que dejo huella en mi) docente en administración que disfrutaba ponernos a prueba, escandalizarnos con diminutas calificaciones de dos, tres y hasta cuatro puntos en la escala de diez. La materia me gustaba por su dificultad, por la soberbia del profesor, por el reto que representaba para todos mis compañeros.

La clase de administración era cada martes y jueves a las once de la mañana, todos esperábamos con una especie de miedo y expectación esa sesión de 120 minutos exactos. Mientras todos preparaban sus cuadernos, copiaban las últimas tareas, se deseaban suerte y se mostraban afecto de mil maneras, yo, el solitario Jaime, me paseaba por las canchas en un intermitente juego que duraba siete u ocho encestes dependiendo de la habilidad de la dupla o tercia contraria.

Llegaba a las clases aún sudando, corriendo y guardando un viejo y gastado balón negro cuyo valor afectivo recuerdo con cariño. El ritual incluía el regaño de mis compañeros de equipo, las miradas acusadoras y certeras del profesor que no lograban disimular sus enormes anteojos de fondo de botella. La clase repetía uno que otro mal momento para algún despistado alumno, regaños, metáforas mal empleadas con jóvenes apáticos y eso si, una visión de la administración como nunca he vuelto a encontrar.

A mediados de junio de ese año, llegué hasta nuestra apartada jardinera con mis amigos y amigas, un hermoso cóctel de personajes, que incluían al Chino, al Rafles, al Caballo, al Heri, a Germán, al Chente (sus patillas eran de antología), al Chacal, al Kong y a otros más que sólo nos visitaban para compartir el único cigarro que nuestro presupuesto y precocidad alcanzaban. Olvidé decir que el CCH fue testigo de mi primer cigarro y como dice García Márquez, aún espero las palabras exactas de alguien cercano para dejar de fumar.

Mis amigas eran cinco chicas con personalidades extremas pero que conformaban un bello grupo que dirigía con sus comentarios, sugerencias y regaños mi época de bachiller. La líder Chabela, la romántica y regordeta infaltable Norma (la Gullit), la vanidosa Mónica, la callada Chayo y mi comadre Gloria, cinta negra y compañera también de la escuela secundaria.

Fue Chabela quien me recordó que ese día teníamos que requisitar el formulario para la elección de carrera, el famoso y tan cuestionado pase automático, justo a esa hora en la sala audiovisual uno; de inmediato nos dirigimos al lugar citado, encontramos unos lugares vacíos en el ala poniente, ya había iniciado el proceso.

En ese año y en mis ratos libres, que eran muchos, divagaba en la elección de mi destino profesional, iba desde la posibilidad de estudiar Educación Física (mis primos decían que en ese caso mejor no estudiara), Economía, Ciencias Políticas, Periodismo y hasta las sugerencias de mi padre y abuelo por las carreras de Derecho y la Milicia. Pero recuerdo bien que me ilusionaba sobremanera ser Psicólogo, desde siempre me ha fascinado la naturaleza del comportamiento humano, tal vez por eso he visitado ya a tres profesionales en la materia y me encanta tener amigas con esa formación académica. Siendo un loco, se puede estudiar desde dentro.

Como muchas otras situaciones en mi vida, el momento de la elección me tomó por sorpresa, de no haber sido por mis amigas, ni siquiera me hubiera enterado y es que no entiendo por que en las canchas de las escuelas no se habilita un periódico mural con avisos importantes para los alumnos que como yo, pasan ahí la mayor parte del tiempo.

Una chica de servicio social nos repartió la forma correspondiente, sólo había que anotar los datos personales y rellenar con lápiz el óvalo correspondiente al orden de las carreras elegidas según la supuesta y meditada elección vocacional.


Llego mi turno, aún sonreía con mis amigas, me imagino que de algún juvenil chiste o de alguna burla discreta junto a mi equipo genial. Gloria eligió la carrera de Derecho, Isabel: Odontología y Chayo Medicina, las tres son profesionistas pero subempleadas, como muchos en nuestro país del cambio. Norma y Mónica eligieron no sé qué, pero ambas son amas de casa y madres de familia, ese fue su destino histórico.

Gloria terminó de llenar la hoja justo a tiempo para después facilitarme su lápiz, entonces llego el momento crucial… ¡caramba! No sabía que elegir.

Recordé las recomendaciones de mis primos, las ilusiones familiares, mi locura por la psicología (una maravillosa paradoja), pero en ese momento recordé aún más la vocación y la materia del hermético maestro Román, así que pese a todo elegí Administración.

Las dudas aparecen de la mano de las elecciones, llego entonces la agobiada chica de servicio social y me pidió la hoja. Elegía al mismo tiempo de dudar (aún lo hago), fingí entregarle la hoja, la volví a mirar con detenimiento y angustia, le pedí un minuto más, pero a cambio ella me regalo una mueca de fastidio, en ese momento busqué afanosamente una goma de borrar en mi mochila, solo hallé mi viejo balón y mi única libreta de apuntes para ese semestre forrada con fotos de basquetbolistas famosos, Thomas, el número once de los campeones Pistones de Detroit en primer plano, por supuesto.

Le pedí a Chabela una goma, y no traía, la chica de servicio social me miraba ya con odio, no tuve más remedio que entregar mi hoja y abandonar la posibilidad de Psicología, que en ese momento era ya mi instintiva elección.

No puedo dejar de pensar que una goma de borrar pudo haber cambiado mi destino. Tantas y tantas situaciones, objetos y personas triviales fundamentan la Teoría del caos.

Cursé la Licenciatura en Administración en la FCA de la UNAM, mi mejor época sin duda, decía mi profesor Antonio Masón que la Administración es puro sentido común, pero lo más común es no tenerlo.

Me titulé con honores, amé y amo mi profesión. He abierto muchas puertas y las he cerrado por fuera.


Si algunos doctores no gozan de buena salud, los arquitectos no tienen casas bonitas y uno que otro psicólogo está medio loco, tengo la fe de que poco a poco pueda administrar mejor mi vida.

Lograr los objetivos mediante el uso estructurado de los recursos de manera eficiente.

Hacer a través de otros.

Feliz día a todos los que eligieron esta carrera, no sé si por convicción, casualidad, obligación, ignorancia o tal vez, como yo, por la falta de una goma para borrar.

Saludos a todos.

Chau

martes, 24 de noviembre de 2009

SOÑADOR DESPIERTO



Guardo los suspiros que me pertenecen
Retrato instantes pues desaparecen
La paciencia espera su turno
El amor detiene su andar vagabundo

Su sonrisa dibuja esperanzas
Sus palabras detallan mis miradas
Ella es compañía perfecta y exacta
Es melancolía de añejas nostalgias

Atestigua mi cambio de ciclo
Devuelve la fe que mató el egoísmo
Y aunque parece que el camino es el mismo
Para el corazón cada intento es distinto

Se puede aprender a ganar
Basta perder con total dignidad
Sé que el tiempo acomoda las piezas
Cada reto tiene una recompensa

Yo estaré sin atender calendarios
Sin protocolos ni tiempos u horarios
Sin etiquetas, ni salvoconductos

Estaré despierto…

Hasta que este sueño lo soñemos juntos.

sábado, 17 de octubre de 2009

NUEVO INTENTO





Hay tantas cosas que sé…
Por mi propio bien debo cambiar

Mi hermana sugiere el atuendo
Mi hermano la forma de hablar
Entre otros finos detalles
Que harían de mi un tipo ejemplar

Hay tantas cosas sin embargo
Que mantendré hasta el final
La integridad de mi padre
Y el carácter de mamá

Seré diferente...
Sin ser presa de la ansiedad
Seré quien espere a la muerte
Con las mejores cuentas por presentar

Pretendo ser quien ame
Quien se entregue por convicción
Quien deje atrás la soberbia
Del voluntario y falso redentor

Pretendo ser el amigo
Que consciente de las distancias
Luche contra el olvido
De las lejanías cada vez más necesarias

Entenderé que el exceso
Es el silencioso asesino del tiempo
Pero que es con el silencio de los hechos
Como se demuestra el arrepentimiento

Ahora sé que no hay culpables
Que no hay héroes ni villanos
Que somos simples mortales
Que no siempre se es necesario

Desde ahora y por saberlo…
Disfrutaré de cada paso
De cada intento frustrado
Llamaré oportunidad a lo que otros llaman fracaso
Siempre defenderé...
Con fundamentos mi verdad
Aceptaré cada error
Sin pretextos, ni vanidad

Las señales son muy claras…
Las señales aquí están
Cada suspiro en el aire
Cada estrella en la oscuridad
Y cada cuarto menguante
Atestiguan mi eternidad

Aseguro qué…

No pretendo ser
Ni víctima, ni victimario
No el eterno soñador
Ni el eterno solitario

No quiero ser uno más
Pero tampoco serlo todo

Sólo quiero vivir en paz
Seré feliz de cualquier modo

La estrategia es otra hoy:

Hay un golpe de timón

Cambiaré en principio yo...

Para que empiecen a cambiar todos...

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL REGRESO




Queda tanto por hacer
Mirar el frío y beberse el viento
Observar los sonidos y deshacer el tiempo

Olvidar que ella se ha ido
Aunque deambule junto a mí su cuerpo

Queda tanto por cumplir
A pesar del ajeno resentimiento
Enterrar pasados sin huir
Dar nuevos significados a los recuerdos

Queda mucha vida y poca muerte
Para que todos olviden
Para competir con otra suerte

Están mis piezas en el tablero
Y no hay visos de que este perdido el juego

Hay nuevas reglas, propias y ajenas
Nuevas ofertas y nuevos esquemas

El enigma tiene solución
Hay medicinas para el corazón

Es cierto que hay puertas cerradas
Que se corrieron cortinas en ciertas ventanas
Pero hay señales madurando esperanzas
A solas y con luz de luna rescataré mi magia

Mis viajes serán sobrevuelos
En idénticos paisajes
Pero ampliando con calma el espectro

Habrá que renovar personajes
Sin hacer grandes cambios al original libreto

Nunca me fui, es eso lo cierto
Con renovados bríos
El verdadero héroe

Esta de regreso...

jueves, 4 de junio de 2009

SIN DESPEDIDA




Por favor, omite los estruendos
Miénteme con un cielo azul
Deja caer la noche sin sospechas

Amanece...

Engaña a esta estrella que se sabe sin luz

Pero ayúdame,
Obliga de nuevo mi exilio
Haz que huya, y que el cauce abandone
Llueve y culmina tu natural ciclo
Espero que la luna mi miedo perdone

Obliga ya un golpe de timón
Una escalada meditada
Virtuosa paciencia para el amor
Orbitas fuera de esta galaxia

Obliga con olvido tu olvido
Aunque sea a fuerza de recordarte
Estoy conciente que eres ajena a mi nido
Que de nuevo equivoque la estación de este viaje

Derrumba sin piedad mis castillos
Sólo bastarían tres o cuatro palabras
No hacen falta engañosos testigos
Sin piedad regresa a ser un fantasma

Porque otra vez el amor fue mentira
Bálsamo tan falso como evidente
No hará falta una cruel despedida

Para alguien que se miente...

Cuando cree que me miente.

FALSO HÉROE


Un buen tipo sin duda
Amante unilateral de la luna
Sentimental como pocos
Absurdo, literal y loco

Atrapado en su laberinto
Cómo el falso héroe de un cuento infinito

Decidió un día recuperar
Esa extraña capacidad suya de amar

Dibujaba en su piel esperanza
Añoranza de la mujer ideal

Los requisitos eran sencillos:
Exigencias parecidas a las que hacía de si mismo:

Muestras de amor indudablemente honestas
Necesidad de su ser manifiesta

Como aquella virtud aún guardada
De aquel amor que todavía le acompaña

Su teoría parecía perfecta
En su pasado encontraba la muestra

Alguien como ella debía encontrar
Cubrir su ausencia,
Era su obsesiva verdad

Cada sueño de amor parecía distinto
El dolor no lo parece al principio

En su caída libre alguien le recordó
Que sin buscar se encuentra el amor

Pero que el ciclo no puede empezar
Si no se practica el verbo olvidar

Su constante era el sufrimiento
Entrega desmedida para comprar sentimientos
Al final con las manos vacías
De frustración lloraba y reía

Decía adiós
Con un raro significado

Al decirlo pretendía quedarse,
Para siempre y oculto a un lado

El intento era cotidiano
Las fuerzas del héroe se fueron mermando

Él ya no está
Se ha ido alejando

Una victima más del amor…

Del amor equivocado.